
Una de los libros más desilusionantes que he leído. Tiene el “honor” de pertenecer al listado de bodrios que publiqué hace un tiempo.
Les dejo primero el argumento.
SINOPSIS:
Editorial: Ediciones Urano, Titania / Noviembre 2007
ISBN: 978-84-96711-27-3
Género: Histórico
Título original: The Secret Pearl
Editorial original: Dell / Septiembre 1991
ISBN original: 0-451-16991-3
El primer encuentro entre Fleur Hamilton y el Duque de Ridgeway a las afueras del teatro Drury Lane no fue muy alentador, es más, se podría decir que fue bastante sórdido. Ella era una prostituta; él, su primer cliente.
Pero lo peor de todo vino cuando volvieron a verse las caras, ya que Fleur está en la casa del Duque y nada menos que como la institutriz de su hija, y lógicamente su esposa, la Duquesa, también vive en el mismo techo.
Con todos estos antecedentes es bastante improbable que el amor entre Fleur y el Duque pueda florecer y que les augure un futuro feliz. Pero, ¿quién sabe? Cuando se trata de una novela romántica todo es posible…
OPINIÓN:
La primera parte de esta crítica puede ser leída normalmente, pero luego, cuando les avise que hay spoilers, tendrán que dejar de leer esas líneas si no quieren destapar la historia antes de leerla… si es que se animan a hacerlo luego de esta crítica. Aclaro que este libro tuvo muy buenas críticas en general, por eso quiero justificar con los spoilers la baja puntuación que le doy.
Ya había leído otros libros de esta autora y me habían parecido muy buenos. Justamente compré este libro porque había quedado tan entusiasmada con “Simplemente enamorados” (un fantástico libro de Balogh) que quise repetir la experiencia.
Lo único que encontré en común con “Simplemente enamorados” fue que el protagonista otra vez era un hombre desfigurado y que ella también era una institutriz, elementos que hasta algunos podrían considerar negativos si buscan innovación por parte de la autora. Sin embargo, como soy una bruja criticona con algunos momentos de bondad, lo voy a dejar pasar.
La novela me pareció un bodrio soporífero por muchas razones, pero las principales fueron las terribles incoherencias y el aburrimiento que me produjo.
Cuando hablo de incoherencias me refiero a incoherencias en las características de los personajes, de la historia y otras relacionadas con el contexto histórico. Quiero aclarar que cuando me refiero a aburrimiento estoy hablando del estado de somnolencia continuo que nos lleva a contar a cada rato cuántas páginas nos quedan para terminar con el suplicio.
Lo único positivo que encontré en el libro fue que construyó personajes principales y secundarios interesantes, siempre y cuando nos hagamos los tontos y miremos para otro lado al leer las incoherencias. Yo no fui capaz de hacerlo pero, como sigo obligándome a ser buena (aunque no me crean), dejo en claro este aspecto positivo.
De acá en más tengo que poner algunos spoilers para poder justificar en forma adecuada lo que dije previamente.
SPOILER:
*
- La autora quiere que crea que la protagonista no tuvo otra opción que ofrecerse como prostituta en una esquina. ¿No probó antes mendigar? ¿No intentó incluso robar? ¿No era más probable que descartara antes estas opciones, sobre todo si tenemos en cuenta que era virgen?
- Balogh pretende venderme la increíble idea de un amor a primera vista por parte de él. El protagonista le dice:
“Tienes que saber que te he querido desde el primer momento en que te vi entre las sombras”.
Cuando habla de las sombras se refiere a las sombras que había en la calle en la que ella se estaba ofreciendo como prostituta. Querida Mary, ¿vos pensás que yo puedo convencerme de semejante idea cuando la relación sexual consistió en: fuera la ropa, abra piernas, 1, 2, 3 y listo? ¡Claro, yo lo voy a creer y todo! Disculpame, pero la sordidez y lo desafectivizado de esa escena hacen imposible que yo crea esa romántica y absurda frase posterior del protagonista.
- ¡Quedé alucinada con la libertad de los criados del Duque! ¡Seguramente eran la envidia de todos los sirvientes de la zona! ¡Qué suerte tenían de participar en la fiesta de largo que organizaba la Duquesa! Todo esto sucede a pesar de que obviamente contradice las costumbres del contexto histórico y que la Duquesa era una mujer sumamente snob y desconsiderada con la servidumbre.
Por si no me creen que fue así, les dejo el fragmento donde él presencia lo que sucede en la fiesta:
“Y observó como los criados bailaban y se servían y disfrutaban en general. Se preocupó por hablar con tantos criados como le fue posible” (Capítulo 8, página 118, 2º párrafo de mi libro, que afortunadamente ya vendí).
En realidad más que buena, yo diría que esta chica era tonta (y estoy siendo bondadosa con el término). En Argentina a veces usamos una palabra más adecuada para estos casos, “buenuda” (buena + boluda), o sea que ya se pasa de buena y se convierte en una tonta sin arreglo posible.
A pesar de que ella sufrió un intento de violación por parte de su primo y un sirviente, nuestra bondadosa protagonista no muestra un enojo coherente con este hecho. ¡Incluso se siente sumamente culpable de haber matado al sirviente en defensa propia! ¡Sí, ya les dije que era tonta!
Otra de las tonterías es que esta correctísima muchacha reparta besos a diferentes hombres en salones, caminos, bosques y parques, sin ningún tipo de problemas y sin que la autora diga que ella está enamorada. ¿En qué quedamos? ¿Dónde quedó esta chica tan modosita?
Además de esto, se expone a situaciones peligrosas a solas con su malvado primo, a pesar de haber comprobado ya sus malas intenciones. ¿No le alcanzó con un intento de violación?
- Balogh, por otro lado, también me quiere convencer de la idea de que el Duque es un hombre fuera de lo común por su corrección y ahí lo vemos contratando una prostituta, de la que se enamora inmediatamente (¡no olvidemos que fue “amor a primera vista”!) y de la que se separa sin preocuparse por un embarazo, como cualquier aristócrata de esa época. Sí, se preocupó en pagarle más por sus servicios, darle de comer y ofrecerle un trabajo, pero no mostró preocupación hasta que hacía ya un tiempo que estaban enamorados. O sea, si se quedaba embarazada trabajando como prostituta no le hubiera importado, pero si estaban enamorados sí le interesaba. Como verán, tenía la corrección de los aristócratas de la época, a pesar de que quieren que crea que tiene virtudes fuera de lo común.
Por supuesto, para intentar convencerme de que era un “hombre de honor” poco habitual, cuenta unos ocultamientos de información a su esposa que son ridículos e incoherentes.
*
FIN DE SPOILER
CONCLUSIÓN:
Cuando leo una novela busco que tenga coherencia en sí misma y si ésta no aparece que me expliquen cuál es la razón. Todo lo que en un libro parece extraño o ilógico debe ser justificado para hacerse creíble. Precisamente es trabajo del escritor que esto suceda. En este caso Balogh falla por las mil incoherencias no justificadas que marqué a lo largo de esta crítica. Y les aclaro que omití muchísimas incoherencias más porque fui buena. Ya les dije que soy una bruja criticona con algunos momentos de compasión.
Y si a todas las incoherencias además le agregamos que tiene un ritmo pesadito, la combinación ya es mortal. Los personajes se pasaron la novela entera caminando y conversando por el parque, encontrándose en salones, galerías, bibliotecas, pasillos, sin que sucediera nada realmente. Es un libro repetitivo y agobiante por la reiteración de las situaciones. Lo terminé de leer sólo por fuerza de voluntad.
Pensé darle otra oportunidad a esta autora ya que “Simplemente enamorados” me pareció un muy buen libro. Sin embargo, por el momento, sólo estoy juntando valor…
Puntuación: 3. Y sí, ¡tan buena no podía ser! ¡Se lo merecía!